El reventón de un neumático es una de las incidencias más inesperadas y peligrosas que pueden producirse durante la conducción. Aunque no es frecuente, la falta de preparación ante esta situación puede provocar pérdidas de control y accidentes graves. Por ello, conocer cómo actuar de manera correcta es fundamental para minimizar riesgos y detener el vehículo de forma segura.
Cuando un neumático estalla en marcha, lo habitual es que el conductor perciba un golpe seco, una vibración intensa o un desvío repentino hacia un lado. Ante esta reacción del vehículo, la primera recomendación es mantener la calma y sujetar el volante con firmeza. Los expertos insisten en que los movimientos bruscos pueden agravar la situación, especialmente si el reventón se produce en una rueda delantera.
Otra de las indicaciones clave es evitar frenar inmediatamente. Pisar el freno de forma brusca puede provocar un desequilibrio del vehículo, por lo que la maniobra adecuada consiste en levantar suavemente el pie del acelerador y permitir que la velocidad disminuya de manera progresiva. A medida que el vehículo pierde inercia, el conductor debe corregir la dirección con suavidad para mantener la trayectoria.
Una vez estabilizado el vehículo, se deben activar los intermitentes de emergencia para advertir al resto de conductores. En cuanto sea posible, el vehículo debe desplazarse hacia el arcén o una zona segura, evitando detenerse en el carril de circulación. Una vez inmovilizado, es importante asegurar el freno de mano y valorar la situación exterior antes de salir del vehículo.
La normativa de señalización también experimentará un cambio relevante. A partir del 1 de enero de 2026, los triángulos dejarán de ser válidos para los vehículos matriculados en España. Su sustituto será la baliza V16 conectada, un dispositivo luminoso que puede activarse desde el interior del vehículo y que, además, enviará automáticamente la ubicación a la plataforma DGT 3.0. Esto permitirá advertir de forma virtual a otros conductores de la presencia de un vehículo detenido en la vía.
Tras el reventón, el conductor deberá valorar si puede cambiar la rueda por sus propios medios o si resulta más seguro solicitar asistencia en carretera. Los reventones suelen causar daños severos en el neumático, por lo que no siempre es posible repararlo en el momento. Además, es aconsejable revisar el estado del resto de ruedas, ya que la falta de presión, el desgaste excesivo o los golpes previos pueden ser factores que contribuyan al incidente.
La prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para evitar este tipo de situaciones. Revisar periódicamente la presión, el desgaste y el estado general de los neumáticos reduce de forma notable el riesgo de reventón, especialmente en viajes largos o en épocas de altas temperaturas.
En Alameda Express, donde muchos conductores revisan la presión de sus neumáticos antes de emprender sus trayectos, recordamos la importancia de mantener un buen mantenimiento del vehículo y de conocer estos protocolos básicos de actuación para garantizar una conducción más segura.


